Agosto 2008


Os voy a contar una pequeña historia que muy bien pudiera ser real…

Van tres amigos a cenar a un restaurante. Después de la cena, al pedir la cuenta, es donde viene el “sarao”.

Amigos: Camarero, nos saca la cuenta, por favor.

Camarero: Son 30 euros, caballeros.

Y cada uno de ellos pone 10 euros.

Cuando el camarero va a poner el dinero en caja, lo ve el jefe y le dice:

Jefe: No, esos son amigos míos. Cóbrales sólo 25 euros.

El camarero se da cuenta que si devuelve los 5 euros puede haber “follón” para repartirlos y decide lo siguiente:

Camarero: Ya está. Me quedaré 2 euros y les devuelvo 3, uno para cada uno.

Les devuelve a cada uno un euro.

Ahora es cuando viene el “follón”. Si cada uno puso 10 euros y le devuelven 1 euro, realmente puso cada uno de ellos 9 euros.

9 x 3 = 27 euros. Si añadimos los dos euros que se queda el camarero, 29 euros…

¿DÓNDE ESTÁ LA OTRA MONEDA?

La situación arriba indicada corresponde a un conocido sofisma. Podéis encontrar este y muchos otros en internet, así como sus soluciones, aunque os recomendaría que meditárais un poco antes de cotillear donde está el truco.

Resulta algo bastante extendido entre los fans del Anime realizar videos musicales de sus series favoritas. Este tipo de videos son conocidos como Anime Music Videos, aunque existen videos similares realizados con secuencias de juegos o películas de imagen real.

Aunque depende de la calidad final del AMV, este tipo de videos son resultado de un meticuloso trabajo de edición en el que se puede llegar a niveles de sincronización audio-video del rango de la milésima de segundo. Por tanto, el montaje de cada segundo de un AMV puede llegar a ser en algunos casos un proceso extremadamente laborioso.

La calidad de un AMV viene dada en general por varios factores como puedan ser la adecuación de la música escogida, la sincronización de audio y video, la originalidad, ausencia de subtítulos, efectos… hasta tal punto de existir gran cantidad de concursos internacionales de AMVs.

Para realizar un AMV se pueden usar multitud de programas como Virtual Dub, Ulead Studio, Adobe After Effects o Adobe Premiere entre otros. Existen incluso AMVs de una gran calidad realizados con herramientas tan básicas como Windows Movie Maker.

A modo de ejemplo os dejo un AMV de la serie Trinity Blood. Este AMV, a pesar de carecer de un gran nivel de sincronización, ha ganado una gran cantidad de premios en concursos internacionales, especialmente en la categoría de drama. Esto es debido a la calidad del audio en relación con las imágenes, la calidad del video y su originalidad.

Además de esto cuando un fan dedica tiempo y esfuerzo en la realización de un AMV esto debe considerarse como un tributo a lo que considera una gran serie. En este caso debo decir que gracias a este AMV me decidí a ver Trinity Blood, serie de 24 capítulos que me duró menos de una semana.

Podéis encontrar y descargar gran cantidad de AMVs clasificados por anime o por puntuación en la web de Anime Music Videos.

El otro día Alicia, la loca de los comentarios que nunca está contenta con su wavatar, me dejó sorprendido al decirme que no conocía a Cálico Electrónico. Os dejo aquí el capítulo 4 de la primera temporada que es todo un clásico y uno de mis favoritos.

Y hablando de Cálico hay que decir que esta serie en formato Flash fue en su momento todo un exito en la red con millones de visitas y descargas y miles de fans deseando poder ver el siguiente capítulo. El fenómeno Cálico tuvo tanto impacto que llegó el famoso “merchandising” con objetos de todo tipo y publicación de cómic incluida.

Como anecdota diré que en mi actual trabajo me encontré el primer día la sorpresa de que uno de los compañeros llevaba una camiseta de Cálico precisamente de este capítulo. Los que ya lo conozcáis seguro le pincháis para volver a verlo y los que aún no hayáis disfrutado de este antihéroe seguro que acabáis buscando el resto de capítulos por internet